Visitas inesperadas

Siempre intentamos planear distintos fines de semana, esos que nos llenan el alma, pues es la posibilidad de estar en casa o no depender del tiempo para hacer lo que queramos.

Así fue como este fin de semana estábamos motivados por pasar momentos exquisitos y fue así que disfrutamos segundo a segundo.

Al llegar la noche y ya con ganas de descansar nos vamos a acostar pensando y sintiendo esos deseos por dormir sin un despertador, que díganme si no es maravilloso.

Estábamos acostados cuando comenzamos a ver no una sino varias tijeretas, para quienes no las conocen son unos bichos horribles y muy feos que entran a las casas a pasear sin permiso.

Dicen que no puedes matarlas pues ellas como son muy artistas si las matas dejan sus asquerosos huevos lo que permite que se multipliquen.

A decir verdad, son horribles y nosotros les tenemos asco.

La idea es que debemos quemarlas para que no se propaguen, pero claramente ir por una de ellas ya es horrible y quemarlas es peor.

¿Me creerán que estuvimos cerca de una hora corriendo desde la habitación a la cocina trasladando a estos bichos horribles?, pues no era una eran muchas que se paseaban como si estuvieran de fiesta en la casa.

Parece que son animales nocturnos pues llega la media noche y comienzan a aparecer.

El trabajo de equipo se ha hecho árduo y entre asco e impotencia estamos hechos unos guardias de seguridad de nuestra propia casa.

Es divertido dentro de todo escuchar que mientras uno está quemando a una tijereta a lo lejos escucho el grito de mi pareja diciendo… “voy con otra”.

Quien está al pendiente también es nuestro gato quien con su cara de pereza nos queda mirando como diciendo con sus ojos celestes acá hay más.

Se ha transformado casi en un tétrico juego…. Es verdad, es que si pudiésemos grabarnos creo que aún estaríamos riendo.

Nos vamos a dormir y al despertar hay unas cuantas rodeando las paredes y comienza nuevamente el ataque.

Para quienes somos amantes del otoño déjenme decirles que mientras esté de paseo por estos lugares ellas pernoctarán por buen tiempo así que debemos hacerle frente.

Es increíble como situaciones horribles pueden pasarnos y ver cómo somos capaces de enfrentarlos.

Creo que la vida consiste en eso, es un loco juego donde no siempre jugamos a lo que queremos, pero a pesar de ello vamos viendo cómo lo vamos logrando en conjunto, siendo familia.

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