Historias de una hora de colación (almuerzo)

Salgo del trabajo, las temperaturas están apenas en dos grados, el sol imponente desliza sus rayos como diciendo presente, logra formar un bello paisaje y entibiar el alma que tantos masajes necesita.

Camino disfrutando cada paso, me fascina ver todos los gestos de la gente, aquellos que corren atrasados, aquellos pausados, me fijo hoy de manera fija en nuestros adultos mayores.

Y como no, si a ellos nadie los apura, tal vez porque ya pasaron por la etapa en que la vida era una competencia, ahora van sin desgaste pausadamente disfrutando de la vida… que loco no?

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La ida a la iglesia

De salida del trabajo pasé por la Iglesia, a pesar de ser católica no soy de ir a misa ni nada, lo puedo respetar.

Hay muchas cosas que no comparto, por lo que prefiero de vez en cuando darme el tiempo de pasar pero que en lo posible esté sin gente y hoy era el día.

Entrar y sentir esa música tan suave y lírica que transmite paz, ese lugar silencioso donde cada paso que das hace eco, donde busco esa paz interior que solo me da la fe incondicional.

Me quedo ahí por varios minutos en silencio, es un encuentro con el Dios en que confío sin intermediarios predicando su palabra.

Una vez voy saliendo no deja de llamarme la atención la cantidad de hombres en situación de calle que utilizan las bancas para dormir o calentarse las manos, veo sus rostros, gente muy joven pero que el paso del tiempo les ha dejado muchas secuelas y pienso qué habrá pasado en sus vidas para estar así, solos, con esa mirada de tristeza, de desilusión, algunos con miradas duras…

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Esto sí que es química

La química que se conforma en la pareja si la sabes descubrir y compartir es interesante y exquisita, cuando ya son años de relación no necesitas hablar, pues con la mirada o algunos gestos ya sabes de qué estamos hablando.

Eso me pasa con mi pareja, somos partner a toda hora, hasta por mensajes, y esto se torna muy entretenido, pues a decir verdad a veces es incómodo estar en algunas situaciones que la vida te coloca y donde no puedes decir lo que quieres por respeto al otro.

Nos tocó compartir un cumpleaños de una muy querida amiga, la generosidad de su familia y de ella siempre nos llenan de gozo y alegría pues son muy cálidos y amenos.

Claramente tienen otra forma de vida muy distinta a la nuestra, pero no tenemos problemas en acomodarnos y de verdad nos hacen sentir bien así que se pasa bonito igual. Pero llegan otras amistades de ella y hablan de cosas que para nosotros no son importantes, pues en ese mundo de grandezas para algunos nosotros no encajamos, más bien y como siempre digo disfrutamos de lo simple no de lo superficial.

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