Invierno

El resplandor de tu piel me encanta día a día, la belleza cristalina de esos ojos cautivos son los que me incentivan a continuar avanzando en este camino que día a día mejora el paisaje.

Siento tu olor a cada segundo sobre mi piel, brotando desde mi pecho y mi sentir y eso me hace sentir cada vez mas tuya amor mío…

Hoy en esta mañana helada y a la vez despejada, una vez mas amanecí en tus brazos, desperté con esa suave caricia del día a día, y es lo que mas enriquece el amarte, sentir cada gesto tuyo hacia mi, cada demostración de amor que de ti emana aflora sentimientos tan bellos lo que permiten agradecerle a la vida y a Dios por el regalo de tu llegada, por el regalo de tu amor.

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El Perdón

Alguna vez te has planteado la posibilidad de pedirle perdón a la persona que según tú te lastimó? Complejo cierto?

A la edad de un año mis padres se separaron y desde entonces viví sólo con mi mamá, añorando y pidiéndole ver a mi padre, a lo cual ésta accedía; sin embargo, el problema era que él no estaba disponible para mí. Esto qué significa? Que cuando yo iba a verlo en el taller de mecánica donde trabajaba, él simplemente no estaba o se encontraba ocupado, cuando me prometía algo no cumplía y lo que era más triste y doloroso para mí era verlo ser tan dulce y tierno con otro hijo que él tenía un poco más pequeño en edad que yo. Esta última parte reconozco que me lastimaba mucho porque me hacía preguntar qué tiene él que no tenga yo? O lo que es peor qué tengo yo de malo?

Claramente y por obvias razones que no entraré a detallar más para no hacer más largo el relato reconozco que crecí con un profundo resentimiento hacia mi papá, era rabia, ira en su máxima expresión, lo que sentía por aquel hombre. Ni los años en terapia, ni los miles de cojines que golpeaba o los muchos gritos que exclamaba me ayudaban a dejar de sentir rabia y para colmo de males como la vida es sabia a la edad de 25 años por esas vueltas que da mi papá terminó viviendo con nosotras (mi mamá y yo) en nuestra casa, aclaro que no es que hubiesen vuelto, simplemente por problemas económicos, básicamente no tenía dónde vivir, accedimos (la verdad es que yo no) a vivir con él y ahí fue más terrible porque de repente de 1 año a 25 años ha pasado claramente bastante agua debajo del puente como dicen, entonces de repente tener un papá que intente ser papá hablándome de mi mamá o lo que es peor intentando tímidamente controlarme con las salidas fue la gota que rebasó la copa. Todo esto es un intento resumido para intentar transmitirles que claramente mi relación con mi papá era de lo más complicada y compleja por decir menos.

Quiero destacar que ya siendo más grande tuve algunos tímidos acercamientos con él y en esto me ayudó profundamente ser estudiante de Psicología, por aquel entonces, en esos encuentros, mediados por el alcohol, él me pedía perdón, pero la verdad yo no le creía, crecí creyendo que mi papá no me quería porque no había indicios que me demostraran lo contrario, entonces por qué creerle ahora? Más aún cuando claramente no era un hombre que cumpliera su palabra y esto para mí lo hacía de no fiar.

En fin, a estas alturas de este relato, me imagino que es posible que el/la lector/a vea que con justa razón, yo le tenía rabia, en otras palabras, él se lo había buscado y desde ahí estaba más que justificado mi sentir. Si lo pusiéramos en términos de víctima y victimario, él era el victimario y yo la víctima, en un prisma blanco y negro, él sería lo negro y yo lo blanco.

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