Besos al cielo en el día de la madre

Hoy en el día de la madre necesito escribir esas emociones que aprietan mi pecho, ese olor a ausencia que percibo en cada recodo de mi alma.

Tuve la suerte de tener varias madres… sin duda alguna quien me tuvo en su vientre es la primera, esa gordita de mirada coqueta, que  sin hablarnos me entendía.

De la que recibía esos abrazos que me atrapaban entera como sintiendo que sus brazos eran el refugio perfecto.

Hace muchos años que partió y ¿sabes algo? Es increíble pero cuando pienso en ella, cuando la veo en mis recuerdos aún siento hasta la forma de sus manos que me encantaban.

Aún recuerdo su voz, como cuando me cantaba… me parece estarla viendo sentada en ese sillón con vista al patio donde le encantaba leer el diario.

Ella fue madre y padre, por ello todo mi amor, gratitud y reconocimiento… debo reconocer que hizo el trabajo perfecto.

Pienso en todo su pasado antes de tenerme y creo que fue un trabajo duro, donde el camino le tenía preparada varias piedras, atajos y riachuelos en donde con miedo y todo sé que las pasó.

Una mujer dulce, guerrera, apasionada, de una ternura infinita que hasta hoy que la recuerdo me derrite.

Continuar leyendo