Historias de una hora de colación (almuerzo)

Salgo del trabajo, las temperaturas están apenas en dos grados, el sol imponente desliza sus rayos como diciendo presente, logra formar un bello paisaje y entibiar el alma que tantos masajes necesita.

Camino disfrutando cada paso, me fascina ver todos los gestos de la gente, aquellos que corren atrasados, aquellos pausados, me fijo hoy de manera fija en nuestros adultos mayores.

Y como no, si a ellos nadie los apura, tal vez porque ya pasaron por la etapa en que la vida era una competencia, ahora van sin desgaste pausadamente disfrutando de la vida… que loco no?

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