Mundial de fútbol

Cada vez que tengo la oportunidad de disfrutar de un Mundial de Fútbol lo hago con mucha alegría pues es un evento que me encanta.

Creo que ello se debe en gran medida a que cuando era niña, solía ver los partidos de fútbol de los mundiales con mi cuñado.

Recuerdo que de él aprendí a colocar la tv en silencio y la radio encendida, entonces veía el partido y escuchaba la narración del partido de la radio.

Lo que no le aprendí era la calma con la que veía los partidos, ni se inmutaba, en cambio yo, intentaba no gritar; sin embargo, me costaba mucho.

Para mí cada vez que había un mundial de fútbol era una fiesta, además porque en Colombia en junio suelen ser las vacaciones de los colegios, así que mi único panorama en estas fechas era disfrutar del mundial, cuando había, y de la compañía de mi cuñado viendo el mundial.

A medida que fui creciendo esta fiesta se fue haciendo más complicada porque cuando ya eres adulta e ingresas al mundo laboral, por mucho mundial que haya tienes que ir a trabajar.

Por ende, la fiesta a veces se me aguaba porque por los horarios de los partidos, dependiendo en qué lugar del mundo se realizara el mundial, coincidían con mi jornada laboral.

Eso sí, cuando podía aprovechaba para verlos.

Ahora, a mis 39 años, veo con otros ojos el mundial:

Sigue siendo una fiesta que celebro, porque encuentro maravilloso tener la oportunidad de disfrutar de las mejores selecciones de fútbol del mundo, es decir, poder ver por tv a Alemania, Bélgica, o conocer selecciones de países que para mi son tan lejanos como Irán, Arabia Saudí, por nombrar algunos, es un regalo porque no sé si podré o si llegaré hasta esos países como para conocerlos en vivo y en directo.

Y es que aquí se desprenden otras cosas que veo como regalos a propósito del Mundial:

La posibilidad de conocer no sólo otros países, si no también sus culturas. Puede que a estas alturas del relato ustedes digan ¿de qué está hablando?, ¿se ha vuelto loca?, ¿si son simplemente 2 equipos pateando una pelota?

Pues mis queridos/as contertulios/as, no son sólo eso, son más que eso…

Porque la manera como patean la pelota, como se coordinan, como enfrentan al rival, también habla de su cultura, habla de las oportunidades que han tenido o no, habla de sus prácticas sociales, habla de sus valores, dice mucho.

Por ejemplo: Para mi fue una total sorpresa conocer la selección de Islandia en este mundial.

Siendo sincera no sabía que existían, o sea, sí había escuchado hablar de su país, tan sólo eso.

Verlos en la cancha y luego saber que juegan sin devengar un sueldo como lo suelen hacer la mayoría de los futbolistas que conforman las demás selecciones, saber que además del fútbol tienen una profesión, en fin, deja mucho para pensar.

El mundial es una fiesta porque llegan de todos los lados del planeta y con ello, hay una tremenda riqueza y diversidad cultural.

Ver como llegan “las potencias” y descubrir que a la hora de jugar fútbol la “buena fama” no es suficiente porque hay equipos como Rusia que se han preparado y han dado la sorpresa, es decir, que la hegemonía que tienen algunos en el mundo, al menos en el fútbol se puede perder, es mágico de ver.

Creo que el mundial de fútbol es más que ver a un grupo de hombres, en este caso, ir detrás de una pelota, es ver culturas, ver desigualdades como se ven en cada país de donde somos tú y yo, en algunos se ven más a menudo que en otros, en unos te meten en la cárcel por arrojar a la calle un papel, en otros puedes matar y someter a vejámenes a una mujer por el hecho de ser mujer y salir ileso de ello…

Ver jugar al mejor jugador del mundo junto a otro que ni siquiera sabías que su país existía.

Ver los sueldos exorbitantes que les pagan a algunos, mientras que otros lo hacen tan sólo por amor al deporte y a su país.

Ver cómo algunos hacen trampa a ver si el árbitro cae en sus artilugios o engaños, mientras que otros buscan el fair play (juego limpio).

Ver cómo toda una selección se organiza entorno a un jugador y lo que él quiera o pueda hacer, mientras que otras arman un juego colectivo.

Ver como para algunos países el fútbol lo es todo, porque a nivel político, social, económico no hay mucho por qué alegrarse, mientras que hay otros, donde el fútbol es una opción dentro de otras más que tienen sus ciudadanos para desarrollarse y divertirse.

¿Sabes algo?

A través del mundial de fútbol y gracias a él me puedo imaginar a los pueblos de donde son, esos hombres que van detrás de la pelota e intentar colocarles rostros y vislumbrar las alegrías y dolores que sus países les ofrecen.

Puedo percibir la diversidad en todas sus formas, o al menos, en formas más amplias de las que suelo estar acostumbrada.

Y tú ¿cuándo miras el mundial de fútbol qué ves?…

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