Cuando muerdes la mano del que te da de comer

Soy de las personas que cree que debemos ser agradecidos de la vida y de quienes están junto a nosotros no sólo en los buenos tiempos sino también en los malos.

No podemos borrar nuestra historia, nuestro pasado, nuestras heridas y quienes estuvieron ahí para salvarnos.

Claramente no es lo que me tocó ver y vivir hace algún tiempo atrás por parte de un familiar muy cercano.

A él y su núcleo familiar les cambió la vida radicalmente pero a favor, luego de años de problemas de alcohol, de desorden, de vivir una vida a punta de regalos, de no conocer el origen de los gastos, etc.

Después de estar esperando las horas para que literalmente muriera luego de que su cuerpo reventara por el alcohol, cuando ya no le quedaba sangre en el cuerpo y los doctores decían que de esa noche no pasaba viene el regalo de Dios para él que lo continuaba dejando en la tierra.

Sus posibilidades comenzaron a hacerse una realidad y salió del peligro, tanto así que por alrededor de dos o tres años cambió su vida a favor y junto a él la de su núcleo familiar.

Durante ese tiempo rejuveneció, ya no probaba nada de alcohol, hacía ejercicios y su semblante era muy distinto.

Junto con este cambio vinieron otros. Se apoderó de un negocio de su padrastro, quien estaba muriendo lentamente y donde las cuentas eran negativas.

El toma este negocio y lo repunta, con claros intereses lucrativos por ser como él.

Lo logra, y él y su núcleo tienen un cambio de vida que es a toda vista a otro nivel.

En este cambio el comienza a sentirse dueño del mundo y de quienes también somos familiares y ahí comienza el caos.

Pretendía manejarnos todo y comprarnos con su sucio dinero. Como no me hice parte comenzó a destruirme, más bien dicho a tratar de hacerlo.

Fueron tantos altercados y tanta prepotencia que al recordarlo me viene esa nostalgia de sentir y creer que nuestros padres tenían tanta bondad que no lograba entender de dónde él sacaba ese genio, esa forma de ser tan cruel y humillativa.

Claramente cuando él vivía con sus adicciones quienes estábamos ahí éramos nosotros, velando por sus hijos que a veces no tenían ni qué comer ni mucho menos con qué vestirse.

Hoy para ellos no existe tal pasado, ahora ya no saluda, ya no se junta con gente como nosotros, dice que no lo hace porque somos unos aprovechadores sin ningún atisbo de encontrar de dónde.

Su familia, esos hijos que nosotros cuidábamos como suyos son los que pasan y no contentos con evidenciar un odio atroz hacia nosotros más encima nos insultan.

Hoy él continúa desparramando todo su odio y envía a sus trabajadores a que sepan de nuestras vidas.

No viven ni dejan vivir y esperan la ocasión para encender algún tipo de discusión.

Después de todo lo que hablaron e hicieron para que no estemos bien hoy ese hombre sin memoria volvió a ser lo que siempre fue, un alcohólico…

Suena fuerte escucharlo pero es verdad… hoy continúan intentando molestar sabiendo que vuelven a tener su propio infierno.

Hoy la vida los vuelve a instalar desde el principio ésta vez con dinero, lo que los hace poderosos, pero hay algo que jamás encontraron en estas idas y vueltas de la vida… el poder de la gratitud.

Al contrario, creo que una vez en su cima quisieron atropellar a quien pasara sin ver lo que podría deparar el futuro.

Recuerdo sus risas por fuera de la casa diciendo que éramos unos pobres y tristes amargados.

Recuerdo que se burlaban por andar caminando, que cómo era posible que no tuviéramos auto.

Recuerdo tantas cosas, tantos insultos, que siempre pensé si algún día paga la gente que actúa mal.

Aún no encuentro la respuesta pero lo que sí sé que la vida no te la pasa dando posibilidades y que es necesario ver esas señales para generar un cambio.

Y que si llega ese regalo no puedes olvidar lo que hubo detrás porque a veces lo bueno no dura siempre.

Pero siempre….. depende de nosotros.

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2 comentarios en “Cuando muerdes la mano del que te da de comer

  1. Encuentra triste para una vida triste. Y lo más triste es que ahora que les va mal, no os podéis alegrar. Salgo precisamente por eso, porque no estáis enganchados al mal ajeno.
    Gracias por seguir publicando.

    • Hola Arteiglo muchas gracias a ti por los comentarios, de verdad nos incentiva a seguir escribiendo y a seguir publicando.
      Un gran abrazo!!!

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